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Políticas de atención clínica

Confidencialidad

Cada sesión es un espacio confidencial y resguardado, diseñado para que puedas trabajar con calma y seguridad.

Pagos

El pago de la sesión se realiza vía transferencia y de forma anticipada. 

 

Puntualidad

Comenzamos y finalizamos a la hora acordada. Agradezco tu puntualidad y tu consideración.

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Frecuencia de las sesiones

La frecuencia de las sesiones se acuerda de manera conjunta al inicio del proceso, considerando las necesidades clínicas y las posibilidades del paciente.

Sostener dicha frecuencia forma parte del encuadre terapéutico.

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Reagendamientos

El proceso terapéutico requiere ritmo y continuidad; la regularidad de las sesiones es fundamental. Si necesitas reprogramar una sesión, te agradezco avisar con un mínimo de 24 horas de anticipación para organizarnos adecuadamente y resguardar el ritmo acordado del proceso. 

Ausencias

Si no puedes asistir y no alcanzas a avisar con al menos 24 horas de anticipación, podremos revisar la situación en particular. En estos casos, podría aplicarse el cobro de la sesión, considerando el encuadre acordado y la organización del espacio terapéutico.

 

Comunicación fuera de sesión

Fuera de sesión, estoy disponible para asuntos de agenda y para aclarar dudas que acompañen tu proceso. Si surgen situaciones que requieran un sostén emocional más profundo, las abordaremos dentro de la sesión.

 

Cierre del proceso

Si en algún momento decides finalizar tu proceso, podemos conversar previamente para darle un cierre que refleje el trabajo realizado. 

Si transcurre un período prolongado sin respuesta o no se mantiene el contacto según lo acordado, el proceso se considerará cerrado. En estos casos, la terapeuta no mantiene disponibilidad indefinida del espacio, y una eventual reapertura quedará sujeta a disponibilidad.

La frecuencia de las sesiones puede ajustarse según tus necesidades, siempre que se pueda mantener de manera constante.

©️ Natalia Rojas Villalobos — Psicóloga

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